La Celulitis

miércoles 21 de octubre de 2009

La celulitis afecta casi exclusivamente a las mujeres, y generalmente hace su irrupción en la pubertad. Alrededor del 60% padecen cierto grado del problema.

Se acepta que la herencia juega un rol muy importante, aunque no es la única causa que produce la denominada “piel de naranja” que tanto preocupa.

Si bien a veces se confunde celulitis con una incipiente adiposidad localizada, se trata de dos alteraciones diferentes, puesto que la primera no es una forma de obesidad. No obstante, el 90% de las mujeres consideradas obesas presenta alguna forma de celulitis.

A pesar de que el tejido graso afectado es el mismo en ambas disfunciones, en la obesidad se produce, simplemente, un aumento del número o tamaño de las células adiposas, mientras que en la celulitis ocurren una serie de cambios estructurales, porque suele localizarse en sitios más o menos específicos y tiene diversos grados. La localización de la grasa en muslos y caderas muestra un comportamiento diferente, por ejemplo: a la de la grasa abdominal, ya que
la primera está bajo la acción hormonal, mientras que la abdominal es más dependiente del metabolismo y de la dieta.

Las causas de la celulitis son variadas o múltiples (multifactorial):

  • Factores primarios (hormonales, neurovegetativos, genéticos);
  • Factores secundarios (alteraciones hepáticas, digestivas, metabolismo hidrosalino);
  • Factores locales (anatómicos y ortostáticos);
  • Factores accesorios (ambientales, hábitos, etc.).

Por su consistencia, la celulitis se divide en tres tipos:
- Dura o compacta.
- Blanda o fláccida.
- Edematosa.

Esta multiplicidad de factores y características conspira contra la posibilidad de éxito de los tratamientos meramente cosmetológicos. Ningún vendaje, crema, gel o masaje puede reemplazar a las técnicas médicas que han optimizado sus resultados, combinando moderna aparatología con la administración de activos altamente especializados y las necesarias recomendaciones higiénico-dietéticas.

La celulitis requiere, para su diagnóstico, mucha experiencia por parte del médico y el auxilio de precisas determinaciones que hoy son posibles con los modernos equipos computarizados. Conviene aclarar que, normalmente, hay un tipo predominante pero con alternancias según las zonas. Y, aun dentro de una misma zona, suelen presentarse distintas manifestaciones de la patología, como lo demuestran las siguientes termografías. No obstante, y simplificando, se pueden distinguir algunos tipos:

1) Celulitis “pantalón de montar”: se muestra en los glúteos, en la zona anterior de las caderas e interior de los muslos. Normalmente, obedece a un desarreglo hormonal femenino.

2) Celulitis circulatoria/capilar: se evidencia en las piernas y en la parte posterior de los brazos. Es la consecuencia de una anomalía en el funcionamiento de los capilares sanguíneos. Un síntoma característico es la extrema sensibilidad al frío, puesta de manifiesto en las extremidades del cuerpo (manos y pies).

3) Celulitis circulatoria/venosa: se muestra en la parte exterior de los muslos y en las piernas, que se evidencian pesadas y los tobillos se inflaman. También aparecen várices.

Por la Dra. Norma Beatriz Incatasciato. Tomado de la revista EstéticaMed, Año 1, No1, Agosto-Septiembre, 2007.

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